
Aqui florecen las hojas y fructifican los verdes gajos al sol.
La soledad es un banco blanco navegando dentro de la noche del alma hacia una infancia enrojecida de asombros.
Mientras el lago en su mansedumbre ancestral, flota en si mismo azulando el planeta con palomas ocasionales y oxigeno al azar.
Es la tierra de los éxodos, los panes y el maná. Las espinas, el desierto sin fin, los camellos sin agua y 'el lugar'.
