martes, 24 de junio de 2008

La Supay


-Vengo de una ciènaga luminosa donde la gente se sentaba por las noches al contraluz de los olivos a oir la rotaciòn de los astros-decía la polizonte del Espacio

Y se reclinaba sobre el cielo violeta a pronunciar palabras como nàcar, astilla o astrolabio; a cantar canciones inventadas y esperar que el diablo se aparezca con su poncho y su guitarra por la otra esquina de la casa...


La memoria de las tribus en el Siglo de la Rosagrana era de ésta 'Supa oracular' de cuyo cuerpo brotaban todas las palabras.


Mucho después la multitud fué mutando a la búsqueda de un Horizonte que los llenó de ajenidades.

2 comentarios:

el maestro del long bow dijo...

los astros cuando rotan, en la noche hacen ruido... si uno presta atención le llega ese murmullo de principios de los tiempos, rumor de fondo, constante, y palabras como: "astrolabio" "nácar" "astilla" se pueden percibir hasta con los otros sentidos... fácilmente.
El vino, la noche profunda y las estrellas, y el silencio... ayudan.

Yo, el que George Trakl nunca leyó.

La Ratesa dijo...

Si, he logrado entrever en los cabellos de mi hija, polvillo de astros destrozados de siglos... y en su oido, el sonido redentor de todos los tiempos.